Cuicuilco, ventana cultural inmersa en la selva urbana
Fotografias: Jorge Alejandro Apanco

Sumergida en la Ciudad de México, entre largas avenidas como Periférico Sur e Insurgentes, y flanqueada por conjuntos urbanos como la Villa Olímpica y el Centro Inbursa, se encuentra la Zona arqueológica de Cuicuilco con su imponente basamento que nos recuerda a los orígenes del Valle del Anahuac.
Hace más de 6 mil años los lagos de la cuenca de México eran de menor tamaño y mayor riqueza natural, lo que motivó que los primeros pobladores formaran pequeñas aldeas alrededor de ellos. Dos mil años después, entre 3 mil 500 y 4 mil a. de C., un cambio climático provocó que el nivel de estos mantos acuíferos se elevara considerablemente, debido a las constantes lluvias.
Dicho suceso desencadenó éxodos en busca de lugares más altos para que las personas pudieran protegerse. Una de estas aldeas emigrantes era el antecedente inmediato de lo que hoy se conoce como la cultura Cuicuilca, quienes construyeron los primeros adoratorios monumentales de los que se tiene registro y desarrollaron técnicas muy avanzadas de alfarería para la época.
Los primeros en realizar investigaciones en la zona de Cuicuilco fueron el arqueólogo mexicano Manuel Gamio y el estadounidense Bairon Cummings. En la actualidad, se tienen identificados ocho edificios, de los cuales el Gran Basamento es el principal, y se cree que, en su origen, podía albergar hasta mil personas en un acto ceremonial. Esta construcción es parte de un marcador solar según las investigaciones que se han realizado a partir de fotografías satelitales que permiten tener una perspectiva total de la parte superior.

La zona alberga también una gran variedad de plantas medicinales y flores características del lugar como los “mayitos” que, al florecer, indican el inicio de la temporada de lluvias y especies animales como el tlacuache, sincuate, víbora de cascabel, águilas, camaleones y cacomixtle.

Su museo de sitio, compuesto por cinco salas, expresa tanto la historia del lugar como su riqueza arqueológica, con piezas de obsidiana y cuentas, así como entierros y ofrendas. En el mismo, se pueden identificar distintos momentos en los que se llevaron a cabo intervenciones en el lugar.
En la periferia del gran basamento, se localiza el antiguo museo subterráneo que consiste en una especie de túnel donde se han llevado a cabo exposiciones fotográficas y de piezas arqueológicas, proyecto que se pretende retomar en un futuro.
El sitio arqueológico de Cuicuilco, próximo a declararse como Zona de Monumentos Arqueológicos, registra cerca de 5 mil visitantes mensuales y es considerado como la oportunidad de comprender, de una mejor manera, el origen de otras culturas como la Teotihuacana, pues una de las teorías más fuertes asegura que debido a la erupción del Volcán Xitle los habitantes de Cuicuilco migraron para crear la misteriosa “Ciudad de los Dioses”.
Su estrecha relación con la ciudad, ha hecho de esta ventana al pasado, un lugar cosmopolita ya que en ella se filmaron películas de la llamada época de oro del cine mexicano, así como documentales y actividades propias de las urbes.
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