Fotografía:Humberto Bermúdez Cárdenas
Para celebrar la reapertura del Museo Nacional de las Culturas Populares se montó la exposición “Ra mui ñañha-meco. La Ritualidad Otomí- Chichimeca”, cuyo objetivo es dar a conocer los principales rituales en la vida de las comunidades de la región otomí-chichimeca del semidesierto queretano, los lugares sagrados y los principales elementos simbólicos de esta cultura.

Esta exposición nos da una visón de cómo son los rituales de un conjunto de comunidades otomíes que tienen historia en común, el cómo ha sido su supervivencia a través de cuatro siglos manteniendo sus costumbres, así como sus singularidades culturales, todo esto gracias a una determinación e impulso colectivo de permanencia cultural a pesar de su condición de pobreza.

Una serie de fotografías nos muestran los principales complejos ceremoniales, de los cuales se destacan tres cerros, el Pinal del Zamorano, el Cerro del Frontón y la Peña de Bernal, los cuales en su cima tienen una cruz considerada de gran pode. La costumbre de estos pueblos por la peregrinación se remonta a sus antepasados chichimecas, a quienes consideran los fundadores de sus pueblos, por lo cual ellos mismos se consideran “un pueblo peregrino”.


Gracias por el dato, mi abuela tiene origen otomí, estaría encantado de que fuera con ella y mi madre.
No se si se escriba como se escuche, no tengo mi diccionario a la mano.
Pero mi abuela me enseñó a decir:
Poqui jamadi, que en otomí significa muchas gracias.